Mi proyecto de Tesis

 
La ultima tapa de la revista

La ultima tapa de la revista

Título:
Análisis de la construcción de sentido crítico y político en las tapas de la revista Caras y Caretas durante el año 2006. Las conexiones existentes entre su “falsa portada” y su relación con su nota editorial.

Área temática:
El tema será abordado desde una perspectiva socio-semiótica para intentar conocer, a partir del tratamiento que se le da a la información, la construcción del sentido producida por este medio enunciante.
Se seguirá la línea de Eliseo Verón, quien caracteriza de manera muy esquemática este tipo de revistas en las que el dibujo (y en este caso la caricatura) tiende a reemplazar a la fotografía: “Al ofrecer un dibujo, el enunciante del medio dice claramente que su intención es, no mostrar la actualidad, sino decirnos qué piensa acerca de ella”.

Introducción:
La revista Caras y Caretas volvió a editarse a mediados de 2005 bajo la dirección de Felipe Pigna. En su primer número, el historiador explicaba: “Caras y Caretas vuelve porque hace falta una revista que nos ayude a pensarnos. Un espacio alternativo a la agenda mediática que nos propone ocuparnos de lo urgente para evitar hacernos cargo de lo importante. Los que soñamos esta revista pensamos que, como decía Miguel Hernández, tenemos que hablar de muchas cosas. Abrir grietas en el corazón y la cabeza de los argentinos, convocarlos para hablar seriamente del estado de nuestra educación, de nuestra salud, de las condiciones de vida de los hombres y mujeres de buena voluntad que quieren habitar dignamente el suelo argentino; en fin, del estado del Estado.

Caras y Caretas vuelve, camino al Bicentenario de Mayo, para rescatar el programa de aquella revolución inconclusa, las ideas de Belgrano, Castelli y Moreno, la maravillosa utopía de un país justo, con educación, un país industrioso y próspero para todos”.

En su regreso, “Caras y caretas agotó 36.000 ejemplares en julio y, según sus editores, el segundo mes salió a la calle con 50.000. La revista, que tiende al rescate de temas y personajes históricos, plantea como eje el “camino al bicentenario”, se subtitula “la revista de la patria”, fue presentada desde el cabildo y, por si quedaban dudas, sacó su primer número el 9 de julio. Así busca el nexo con su predecesora, que retrató la espera y la llegada del primer centenario”. Así exponía una nota en una página de internet (autor desconocido www.lapulseada.com.ar/34/34_revistas.html) que continua citando a Fumagalli: “Nos basamos en la vieja revista pero hacemos una puesta a punto; la actualizamos, rescatamos las ilustraciones, las viñetas, las aguafuertes como género…”•

Eduardo Romano, en un artículo publicado en 2003 (“Caras y caretas: utopía temprana de un periodismo artístico y popular”) habla de las audaces operaciones de la original Caras y caretas: “Cruzar los materiales satíricos acerca de la actualidad política (caricaturas, la sección fija Sinfonía, versos burlones) con los de carácter informativo o artístico. Tal hibridez modifica indudablemente el régimen de lectura que se vuelve más complejo, incluso porque ya no basta decodificar el universo verbal, de por sí intrincado en el macrotexto periodístico, sino que además hay que interpretar las imágenes que lo integran, las cuales, además, no siempre se limitan a “ilustrar” lo que la palabra decía”.
Los primeros números de la revista se sirvieron de la caricatura política para sus tapas. Sin embargo, a partir de mediados de 2006, junto con el nombre del dibujante (actualmente Caruso), cambió el estilo en el diseño: la caricatura se convirtió en una ilustración. Aunque el sentido político se mantuvo, el contrato de lectura con los lectores de esta revista dejó de establecerse desde el humor, por lo menos en la tapa. Su falsa portada continúa siendo el lugar donde la temática principal encuentra su expresión en la caricatura, a través de Révora.
Tapa de Caras y Caretas de MarzoCon respecto a la relación entre la caricatura y su relación con la política en nuestro país, Raúl Arcomano, escribe: “Además de la bandera, el escudo y la escarapela, la Argentina bien podría tener también una caricatura política entre sus símbolos patrios. El humor a costa del poder es una tradición que nació antes que la nación misma y una de las más arraigadas porque los gobiernos pasan, pero los dibujos quedan” (Caras y caretas, febrero de 2007, pág. 11)
Desde esta perspectiva, analiza la expresión de  los acontecimientos históricos, tanto los que hacen a la historia de nuestro país, como los que constituyen nuestro presente. Arcomano afirma que “se pueden escarbar y localizar en esos dibujos las respuestas a muchas de las preguntas que la Argentina se sigue haciendo, aún doscientos años después de erigirse como tierra soberana. Respuestas que no se hallarán en los libros de la academia ni en las novelas oficiales”. Y explica: “Con trazos temibles o dóciles –según las épocas, los artistas del dibujo y el humor reconfiguraron la mirada sobre la realidad nacional. En sus ilustraciones mostraron las contradicciones de la sociedad y, en mayor medida, de la política. Mejor dicho: del poder. Los dibujantes criticaron, satirizaron y se mofaron de todo y de todos”.

Entre los antecedentes, esta temática ha sido abordada por Lautaro Cossia en su tesis de grado “El humor en tiempos borrascosos. Una aproximación crítica a la discursividad significativamente política: Humor Registrado, 1978- 1985”. En ella, mediante la técnica de análisis de discurso, analiza esta revista, pensando el “paquete textual como lugar de manifestación de una “multiplicidad de huellas”, desde las cuales se busca reconstruir “las operaciones de asignación de sentido en las materias significantes”.
Cossia parte de esto para realizar un “estudio de la construcción social de lo real, ya que esta parte de configuraciones de sentido que, identificadas sobre un soporte material (textos e imágenes gráficas en el caso de Humor Registrado) intervienen en la semiosis social. Es decir, “la dimensión significante de los fenómenos sociales en tanto procesos de producción de sentido”
En este sentido, conceptualiza a la caricatura política “en relación al uso periodístico antes que como mero entretenimiento. Su génesis no tiene por qué estar determinada por la comicidad, sino que funciona más bien como un grabado simbólico que intenta decir antes que mostrar”. Considera, debido a esto, a la utilización de la caricatura política como estrategia sociosemiótica.

Con estos conceptos enmarca teóricamente a su objeto de estudio para analizar la producción gráfica de esta revista durante el régimen burocrático imperante entre 1976 y  1983.
Para esto seleccionó “un conjunto significante de textos escritos y caricaturas”, dividiendo el período en tres momentos de articulación, conforme a los modos de representación política: de transición (78/79), crítico (79/82) y antagónico (82/83), momentos de un proceso gradual que acompaña la deslegitimación, agotamiento y descomposición del autodenominado Proceso de Reorganización Nacional. De esta manera busca comprender “los mecanismos por los cuales se intenta decir lo no decible bajo otras formas discursivas”.
Sandra Valdettaro se encuentra en la dirección de una investigación bajo la denominación “Las estrategias discursivas del contacto en la prensa argentina diaria actual”.
Se intenta “producir una reflexión de base sociosemiótica, indagando, principalmente, los diferentes tipos de representaciones que producen las distintas materialidades significantes”. Es por ello que se pretende investigar, en principio, no tanto una cuestión de “contenidos” en la prensa, sino todo aquello que viene a conformar, para el caso del papel, lo que se designa como su “puesta en página”. A estos fines, el concepto de “estrategia discursiva”, derivado de las teorías de la enunciación y del discurso, se constituye en una guía analítica central.

 

En principio, se precisaron las diferentes estrategias discursivas de constitución de las “secciones” (llamadas “temáticas” en la bibliografía especializada y en el uso periodístico) de la prensa escrita de circulación diaria en soporte papel. Dichas “secciones” de la prensa, explica Valdettaro, “pueden caracterizarse como “espacios discursivos tensionales” dotados, por una parte, de características propias y de funcionamiento relativamente autónomo, y sostenidos, por otra, en regularidades inherentes tanto al periódico que las acoge como al texto de prensa en general. La importancia de tal análisis es doble; no se trata, simplemente -aunque también- de una mirada inmanente a un corpus de prensa, sino que la constitución de dichos “espacios”, según sus modalidades específicas, participa, además, en el proceso de construcción de imaginarios y representaciones sociales en nuestras sociedades mediatizadas. La importancia del análisis se vuelve, así, política. Hasta qué punto la prensa papel colabora en la construcción de dichos imaginarios, y qué especificidades pueden detectarse de los  imaginarios producidos por el papel en relación con otros tipos anclados en diversos soportes es, asimismo, una pregunta implícita en todo este desarrollo”.

Gastón Cingolani, dentro de este grupo de trabajo publicó un artículo titulado: “Acerca de la tapa de semanario como dispositivo”. En él, intenta una reflexión sobre su objeto, según dos recorridos: uno que intenta explicar el modo en que lo discursivo se circunscribe a “eso”, a ese objeto del mundo, como una tapa de semanario, con las propiedades y cualidades que le conciernen. Y otro que intenta describir los modos en que el dispositivo “tapa de semanario” condiciona, a su vez, lo discursivo que opera en ella. En tanto y en cuanto una tapa de semanario es un dispositivo de comunicación, Cingolani pretende  puntualizar en qué medida, la dimensión de sentido que opera en los discursos desplegados en una tapa, está constreñido por el funcionamiento técnico y las cualidades materiales de este dispositivo específico.
Como otro de los antecedentes puede citarse el proyecto de tesis de Mariana Baduzzi, una estudiante de Comunicación social de la Universidad Nacional de Jujuy, titulado de la siguiente manera: “Humor político y construcción de poder. 100 años de historia”. Allí realiza “una revisión histórica del humor político argentino”, para “determinar que, a través del tiempo, la construcción del lenguaje y la producción gráfica humorística, ha evolucionado de acuerdo a las transformaciones tecnológicas y a las técnicas de comunicación en los medios gráficos, lo que permitió un desarrollo en la manera de construir la imagen gráfica humorística en el estilo que los dibujantes fueron utilizando”.

 

La hipótesis de la que parte es que, conjuntamente, “con esa evolución en la construcción del lenguaje humorístico, no hubo una trasformación semejante en lo que se refiere al sentido político del humor. Es decir que, la agresión, la crítica, la desvalorización de personajes y de determinadas actitudes, se construyó siempre con los mismos componentes del discurso gráfico político, lo que hace evidenciar que la intencionalidad política, en cuanto a su contenido semántico, permaneció sin grandes variaciones”.
Otro aporte a esta temática son las publicaciones de Carlos Abreu Sojo , quien realiza un exhaustivo análisis acerca de “La imagen periodística no fotográfica”, a lo largo de 5 artículos, conceptualizando este fenómeno social.
En un artículo de 1981, Pablo Mendelevich expuso: “La verdadera revista argentina empezó con Caras y Caretas (1898-1941), donde quedaron registradas cuatro décadas de historia: historia política, de las costumbres, de la cultura, de la sociedad, del país”.
Jorge Ruffinelli analizó así el fenómeno: “Caras y Caretas, dentro de su estilo epocal, refleja traslúcidamente su mundo, ya a través de sus ‘compromisos’, ya a través de sus ‘evasiones’. Prácticamente ningún escritor, salvando las composiciones modernistas que mimetizaban en parnasianismo francés, dejó de mostrar en sus cuentos o poemas tanto el sentimiento particular ante los conflictos que responsabilizaban a toda una sociedad, como los hechos mismos que en definitiva la constituían. No es extraño, entonces, el marcado auge de la literatura costumbrista -a que el periodismo dio empuje-, de la preocupación nacional que denotaba la literatura posgauchesca y del directo compromiso -en el ensayo, donde se explicitan las ideas- en que estaban presentes poetas y narradores, no sólo periodistas”.

Todos estos trabajos constituyen un gran aporte a mi objeto de estudio, ya que desde diferentes miradas, y materias significantes similares se busca producir conocimiento acerca de la misma materia significante, en diferentes formatos. La lectura de parte de estos trabajos me permitió plantearme los siguientes interrogantes acerca de mi objeto de estudio:

¿Cómo contribuye el humor político gráfico a la elaboración de un concepto  de poder?
¿De qué manera el uso de la caricatura permite “decir más” que el uso de la foto?, es decir ¿de qué modo resulta más evidente  la intencionalidad del enunciante?
¿Cuál es el criterio de la revista Caras y Caretas  para elegir la ilustración de tapa? Debido a que es una revista mensual, ¿cuáles son los criterios para la elección de un eje temático al que se va a referir como tema central para todo el mes?
¿Por qué motivos utilizan caricaturas o ilustraciones en lugar de fotografías en las tapas, así como en la mayor parte de su interior?
¿Cuál es el contrato de lectura que la revista propone a sus lectores? y ¿qué busca generar en ellos a través de sus tapas y su editorial?
¿Genera corrientes de  opinión en sus lectores?

Objetivos:
Reconocer el sentido social construido, crítico y político por el enunciante “Caras y Caretas” a partir de sus portadas, falsas portadas y editoriales durante el año 2006.
Identificar y caracterizar el contrato de lectura propuesto por este enunciante en los elementos mencionados.
Describir la intencionalidad de significación de este medio a partir del uso de ilustraciones en lugar de fotografías.

Marco teórico:
Para el análisis de este medio gráfico se considera pertinente citar las diferencias establecidas por Berger entre la fotografía y el dibujo.
“Un dibujo es una traslación. Es decir, cada marca en el papel está relacionada de manera consciente no solo con el “modelo” real o imaginado, sino también con cada marca y espacio ya dispuestos en el papel. De este modo, la energía (o la languidez, cuando el dibujo es débil) de innumerables juicios construye la imagen dibujada o pintada. Cada vez que se evoca una figuración en un dibujo, todo en él se ve mediado intuitivamente o sistemáticamente por la conciencia. En un dibujo, una manzana se hace redonda y esférica; en una fotografía, la redondez, la luz y la sombre de la manzana se aceptan como algo sabido”.
Esta diferencia me permite pensar el paquete textual y la ilustración como lugar de manifestación de una multiplicidad de huellas y reconocer la subjetividad emergente detrás de cada ilustración, utilizada en las tapas de la revista. Esta será la materia significante a partir de la cual se buscará reconstruir las operaciones de asignación de sentido realizadas.
Luego Berger continúa con la distinción más fundamental entre los dos medios de comunicación: “los innumerables juicios y decisiones que constituyen un dibujo son sistemáticos. Es decir, están fundamentados en un lenguaje existente. (…)
La fotografía, a diferencia del dibujo, no posee un lenguaje. La imagen fotográfica se produce instantáneamente mediante la reflexión de la luz: su figuración no está impregnada de experiencia ni de consciencia.

Ya establecida esta diferenciación, voy a entender por ilustración una forma iconográfica que acompaña a un mensaje para documentarlo, emitir puntos de vista o decorarlo. (Abraham Sanchez en Carlos Abreu: La imagen periodística no fotográfica (Periodismo iconográfico) (III) El dibujo periodístico: una aproximación conceptual).
“En este sentido, define a la ilustración periodística contemporánea como una manifestación visual fruto del trabajo creador de un ilustrador -diferente del reportero gráfico-, quien debe conjugar sus habilidades técnicas para el ejercicio artístico con un repertorio de ideas culturales e intelectuales, tomando en cuenta el tiempo de cierre de la publicación y las posibilidades comunicativas de su obra.
Este concepto se condice con esta línea de estudio, que considera a la ilustración como estrategia sociosemiótica, ya que es utilizada con el fin de crear un código que permita presentar una opinión, una crítica, o en definitiva un contenido que se quiera dar a conocer, en relación a una idea, a una persona, o a una situación determinada.

Según Eliseo Verón, la semiosis social es la dimensión significante de los fenómenos sociales. Estudiar la semiosis es estudiar los fenómenos sociales en tanto procesos de producción de sentido. De esta manera entiendo los procesos que se dan a partir de estas tapas.
Por este motivo, parto de la afirmación de Verón de que “toda producción de sentido es necesariamente social: no se puede describir ni explicar satisfactoriamente un proceso significante, sin explicar sus condiciones sociales productivas.
Todo fenómeno social es, en una de sus dimensiones constitutivas, un proceso de producción  de sentido, cualquiera que fuere el nivel de análisis, se entiende por ello además,  a este objeto de estudio como un fenómeno social, que forma parte de este proceso de producción de sentido.

Metodología:
Este trabajo será de carácter exploratorio, de modo que será el comienzo de nuevas investigaciones, ya que toda investigación social “En su contenido la investigación es temporal-histórica, es acotada y acumulativa, está sujeta a inexactitudes y, por lo tanto, es parcial o totalmente refutable” (Wainermann y Sautu). Este abordaje permite una aproximación al fenómeno de estudio, de modo de abrir nuevas posibilidades de interrogación acerca del mismo.

Se analizará el componente simbólico que opera en las ilustraciones de esta revista, por lo que se realizará echando mano de la metodología cualitativa. Este tipo de metodología, ya que busca la comprensión de los fenómenos sociales, orientará la investigación al análisis en profundidad del proceso de significación producido por la materialidad significante de las portadas, y de las falsas portadas de la revista Caras y caretas durante el año 2006.

Este año ha sido seleccionado para el análisis debido al cambio generado en el diseño de tapa a mediados de año, se intentará reconocer la intencionalidad buscada por el medio enunciante con esta estrategia, así como la existencia de cambios producidos en el contrato de lectura, es decir, en el modo de interpelar al lector.
Wainerman y Sautu, en “La trastienda de la investigación”, explican: “El sostén de una investigación, el andamiaje sobre el cual se construye, son las teorías, modelos de análisis y conceptos que estructuran un área de conocimiento aportándole ideas, planteándole dudas, sugiriendo hipótesis y preguntas que eventualmente constituirán el objeto de investigación”

Por eso es que este análisis partirá del modelo presentado por Eliseo Verón en “La semiosis social”, libro en el que elabora “La teoría de la discursividad social” o de los discursos sociales.
En él plantea que “desde el punto de vista del análisis del sentido, el punto de partida solo puede ser el sentido producido. El acceso a la red semiótica siempre implica un trabajo de análisis que opera sobre fragmentos extraídos del proceso semiótico, es decir, sobre una cristalización (resultado de la intervención del análisis) de las tres posiciones funcionales (operaciones – discurso – representaciones). Se trabaja así sobre estados, que solo son pequeños pedazos del tejido de la semiosis, que la fragmentación efectuada transforma en productos. La posibilidad de todo análisis del sentido descansa sobre la hipótesis según la cual el sistema productivo deja huellas en los productos y que el primero puede ser (fragmentariamente) reconstruido a partir de una manipulación de los segundos.

Dicho de otro modo: analizando productos, apuntamos a procesos”.
“La construcción de la evidencia empírica tiene como propósito responder a los objetivos de la investigación. La producción, sistematización y descripción de hechos, fenómenos o procesos y las inferencias acerca de sus relaciones y significados involucra el uso de la medición, observación y/o registro” (Wainerman y Sautu).
Siguiendo esto,  el corpus a analizar está compuesto por 12 tapas, de la revista Caras y Caretas, publicadas durante el año 2006. Debido a que es una revista mensual, se analizará la construcción de sentido producida a partir de una temática puntual producida en cada mes. Se describirán exhaustivamente las variaciones en el diseño y las temáticas elegidas, así como también se buscará establecer qué  lugar ocupa el componente político en cada una de ellas.
Con respecto a las notas editoriales, se utilizará la técnica de análisis de discurso, presentada por Verón en “Perón o muerte”, junto a Silvia Sigal.

Bibliografía:
COSSIA, Lautaro. 2005. El humor en tiempos borrascosos. Una aproximación crítica a la discursividad significativamente política: Humor Registrado 1978-1985. (disponible en biblioteca de la facultad)

ABREU SOJO, Carlos. 2000. La imagen periodística no fotográfica (capítulos del I al IV) en Revista Latina de Comunicación Social—La Laguna (Tenerife) disponible en http://www.ull.es/publicaciones/latina.

SIGAL, Silvia y VERÓN, Eliseo. Perón o muerte. Gedisa

VERÓN  Eliseo. La semiosis social, Gedisa.

6 comentarios

  1. A todo aquel visitante interesado en el análisis de la caricatura política, está invitado a comentar sobre sus lecturas relacionadas.
    me encuentro trabajando en este proyecto y cualquier consejo me viene bien!!!
    estuve en un foro de semiotica de la universidad de Jujuy, y ahi encontré el proyecto de Mariana Badussi, interesante, aunque me falto el tema de la metodología, ya que tenemos pocas herramientas para analizar la imagen.
    así que están avisados! cualquier cosa que sepan, les estaré muy agradecida por la data!!!

  2. ojala pudiera ayudarte cona lgun aporte… por ahora solo tte quiero feclcitar, me encata como esta encarada la tesis… yo soy estudiante de comuniciacion social en la UNR y estoy cursando Metodologia, asi que buscanmdo un salvavidas para mi parcial encontre tu proyecto y lo use muuuuuy reducido de ejemplo (advirtiendo que no era mio), asique primero: GRACIas! y segundo felicitaciones. Espero el año que viene poder hacer una tesis… o por lo menos tener una idea! jaj saludos y EXITOS!
    Victoria-

  3. Hola, mira yo estoy haciendo mi tesis sobre caricatura política; y en realidad no he encontrado algún autor que estudie el anílisis de la caricatura. El más cercano que encontré y con el que yo me estoy basando es Lorenzo Vilches; en Lectura de la imagen periodistica y Teoría …(no recuerdo bien). Ojala te sirva de algo .

    • gracias chicas!!! por el aliento y el buen dato!!
      pienso empezar el 2009 y terminar con este asuntito de la tesis… y es bueno saber por donde seguir leyendo en busca de ideas renovadoras.
      En verdad no hay demasiado sobre el tema… pero ya estamos contribuyendo con la causa!!!

  4. hola a todos investigando encontre esta pag yo estoy haciendo tesis sobre la ilustracion humoristoca y mi autor es “el chango” garcia cabral si pregunta sobre otrso autores los que eh encontrado son andre francoi es un frances k ilustro para la revista new yorket deverias checar un poko sobre la caricatura del siglo xIx k es cuando se potencio la ilustracion en las portadas de revistas hay si tienen algun dato de la historia de la revista les agradeceria mucho

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